No termino de acostumbrarme a cruzar fronteras por carretera. Entrar a Venezuela desde Colombia ha sido una odisea. He salido temprano de Riohacha, dónde he compartido habitación con un israelí que había llegado de noche y había encontrado la pensión llena. Nos hemos ahorrado un dinero.
El camino ha sido una gymkana. Desde cambiar dinero en el mercado negro de Maicao, hasta superar los controles policiales. Me han abierto y revisado el equipaje en dos ocasiones y me han pedido el pasaporte quince veces. También me han preguntado por el certificado de vacuna contra la fiebre amarilla. Por suerte, lo traía encima. Uno de los policías llevaba un collarín de balas. Mi amigo tintinólogo Josep, me preguntaría si estoy en la República de San Theodoros.
"A veces se puede pasar por la carretera y a veces no. Hay muchas vainas", me ha dicho el hombre que se sentaba a mi lado. Íbamos seis con un Chevrolet hecho polvo. Imposible leer la matrícula. Tres delante y tres detrás. Todos con miedo, excepto el conductor. Era una carretera de las que no sale en Google Maps, rodeados de campos de coca.
He estado contento de llegar a Maracaibo, la segunda ciudad de Venezuela. Enseguida he visto que no es la más bonita del país. Si una de las más calurosas. Me he sentido el único turista en la ciudad. Eso si, que bonita (¡y qué bancos!) la basílica de la virgen de Chiquinquirá.



3 comentaris:
Hola Marc! estoy de regreso en París y poniéndome al dia con los blogs que sigo. Evidentemente en el tuyo tengo mucho material para leer, sigues en movimiento perpetuo y qué bueno que el camino se te presenta más ... colorido!
Me ha gustado especialmente el post sobre el uso y abuso que en Sudamérica hacemos de la ch, creo que en Venezuela es donde encontrarás mayores ejemplos. Cuando tuve roommates venezolanos no podía creer la cantidad de vocablos que tienen con la ch, sería muy interesante realizar un 'Manual de la ch sudamericana!' JAJAJAJAJA
A Bientôt mon ami!
Seguro, es que la ch es una letra importante en nuestra cultura, de hehco dos de los grandes hombre Nuestro Americanos son Che Guevara y Chávez.
Bien por esa iniciativa, por acá en Barquisimeto, cercano a Maracaibo estamos a la orden para darle un paseo. Soy escritor y Editor, si deseas dale un vistazo a mi blog:
www.paradaliteraria.tk
Y para finalizar mis comentarios de hoy, soy maracucha. La Basílica de la Chinita es hermosa, que lindo que te gustó. Y el calor de Maracaibo... lo que más me gusta de la ciudad (aunque me digan loca).
Un abrazo desde la Florida.
Si tienes tiempo entre tus viajes visita my blog: www.naidasaavedra.com/myblog
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