Hace días que no estoy demasiado tranquilo. Desde el asalto de Chile que me invade constantemente una sensación de inseguridad. Estoy siempre en guardia, a punto por si me pasa algo. Aquí algunos motivos de mi paranoia:
1. En el aeropuerto de Lima te aconsejan que cojas un taxi 'seguro'. Esto quiere decir pagar de 45 a 150 soles, en vez de los 15-25 que debería valer el trayecto al centro. ¿Porqué un taxi 'seguro'? Sólo hay que pasearse por las calles para entenderlo. Algunas zonas hay que evitarlas y, el centro, lo más turístico, está completamente poblado de policías armados.
1. En el aeropuerto de Lima te aconsejan que cojas un taxi 'seguro'. Esto quiere decir pagar de 45 a 150 soles, en vez de los 15-25 que debería valer el trayecto al centro. ¿Porqué un taxi 'seguro'? Sólo hay que pasearse por las calles para entenderlo. Algunas zonas hay que evitarlas y, el centro, lo más turístico, está completamente poblado de policías armados.



2. La mejor manera de desplazarse por Perú es en autobús. En las compañías que recomiendan a los extranjeros se toman muchas medidas de seguridad. Antes de subir comprueban tu documento de identidad un par de veces, te piden la huella dactilar y te pasan el detector de metales. A mi todo esto aún me tranquiliza menos...
3. Recuerdo una noche volviendo a pie a mi hostal de Buenos Aires. Intentaba pasar por las calles que tenían más buena pinta. En una de estas noches, un hombre me cogió por el brazo y me dijo bien serio: "Por aquí no pases. Hay silencio". Y me hizo dar la vuelta por unas calles todavía más iluminadas y más anchas.
4. La sensación de seguridad es tan relativa... en Filipinas me sentí muy seguro. Pero también recuerdo el día que pasé consolando a un japonés. Al llegar al aeropuerto se había encontrado un coreano muy simpático con quien habían decidido compartir habitación para ahorrar dinero. Cuando se despistó, el chico que decía ser coreano le había robado todo lo que tenía.
5. Cuando esta mañana pensaba que todo son paranoias me he hecho amigo de unos americanos. Me han explicado que subieron a un taxi en el aeropuerto de Lima y fueron al barrio de Miraflores. Igual que yo. La diferencia es que al bajar se vieron encañonados por una pistola. Les robaron todo. Al cabo de unos días, en Aguas Calientes, cerca del Machu Picchu, los volvieron a robar. Fue de noche, mientras dormían, sin que se dieran cuenta. Se quedaron con pijama. Todo esto con sólo un mes. Me decían, impotentes, que en ninguno de los dos casos lo hubieran podido evitar. Hemos hablado sentados en un bar y ellos, quizás sin darse cuenta, no se han quitado la mochila de su espalda.


4 comentarios:
Veo que el tema está mas o menos igual que cuando estuve yo,que no te aterre el miedo,solo toma las precauciones normales y sobre todo lo del taxi seguro, si vas algun sitio de visita que te espere, no tienen inconveniente en hacerlo. No se si llevas idea de ir a Machu Pichu, si vas compra en Lima pastillas para el soroche (mal de altura)las tienes en todas las farmacias, son bastante efectivas.
Suerte
La pobreza de unos países tan ricos con sociedades tan injustas expulsa a unos desesperados en avión, en patera, en camión... y otros desesperados, en vez de expropiar las riquezas que tan bien defienden otros desesperados armados por sus detentadores, se la quitan a los representantes del primer mundo que les visitan. Es la diferencia entre ir al zoológico, visitar el parque natural en un vehículo blindado o adentrarse en la selva desarmado. Marc aquí no te roban tanto los pobres como los ricos que te hurtan con comisiones bancarias, tarifas telefónicas, cánones de autor, gastos jurídicos, tasas, precios especulativos... pero tenemos la relativa suerte que no recibimos tantas visitas antropológicas para ver nuestras típicas costumbres como antes, cuando fuimos poco más que tercer mundo. O sea que ánimo y ya que te van a robar con mucha probabilidad lo que se pueda, tómatelo con tranquilidad y un poco de pisco ¿es pisco lo que se bebe en Perú?
la verdad que quedan pocos lugares en este mundo en donde no sea necesario precuparse por la inseguridad.. o por la seguridad de uno mismo.. quedan pocos lugares donde nuestros hijos puedan salir a jugar a la calle sin que estemos preocupados.
La verdad que es una pena.
Muy bueno el articulo.
Saludo Ricardo Glazman.
http://ricardoglazmanprofe.blogspot.com/
Es cierto, Marc. Aquí en el Perú, hasta los mismos peruanos debemos tomar precauciones. En el caso de los taxis, mejor es viajar en un taxi registrado en la municipalidad o perteneciente a alguna empresa. Los controles que ya realizan algunas empresas de ómnibus interprovinciales se deben a los numerosos asaltos ocurridos en las carreteras.
En relación con el comentario de otro de tus lectores, si bien la pobreza suele ser caldo de cultivo para la delincuencia, la ecuación es más compleja. Muchos de los robos y asaltos son cometidos por bandas organizadas y delincuentes avezados que no lo hacen por necesidad. La pobreza más bien lleva a querer sacar el máximo provecho de un extranjero, vendiéndole algo por un precio superior al que pagaría un peruano o cobrándole al turista más de lo usual por la prestación de un servicio. Mucha gente piensa que alguien por el hecho de ser turista, especialmente norteamericano o europeo, viene con los bolsillos repletos de dólares y euros.
Bueno, Marc, te deseo mucha suerte en el resto de tu viaje por el Perú y el mundo. Gracias por incluir a mi país en tu recorrido. Un cordial saludo desde Lima.
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