Carla vivía en un infierno y la prisión no le daba miedo. Se crió en uno de los barrios más deprimidos de Santiago sin familia, delinquiendo y traficando drogas. Intentó suicidarse, querían matarla, vivió en centros de menores y sobrevivió a varias sobredosis. Este es el tercero de los cinco años de la condena y dice que la prisión ha sido una bendición. "Aquí he conocido a Dios y me ha hecho otra persona", me explicaba. La conversación ha sido, hasta el momento, una de las más impresionantes de las dieciséis. Y seguramente una de las más sinceras. Está convencida de que hay más gente mala fuera de la prisión que dentro.


4 comentarios:
Ha tenido que ser todo muy duro y muy intenso, desde luego desde sus vivencias entiendo que diga que hay gente peor fuera que dentro.
Saludos
Marc, te leimos hasta que en Croacia. Buena suerte!
Hola Marc: muy interesante tu blog! y tú viaje! ni hablar, que bueno que puedas realizar este increible viaje a tú corta edad.
Cuánto te cambiará e influenciará en el resto de tu vida, solo vos lo sabrás, pero realmente te admiro que lo realizes ...
He leido tus post de Chile, pais que conozco muy poco, pero que bueno que abras tu espiritu y sin prejuicios, puedas transitar ése camino ...
A Bientôt y te seguiré leyendo viajero!
Hola Marc. He visto tu entrevista en el blog de Nuria, y de allí vengo. Tu idea me parece increíble, como viajera y periodista comparto muchas ideas contigo. Te seguiré leyendo, un saludo.
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