Uno acaba ganando y el otro termina... al plato. Es todo un ritual, las peleas incluso se transmiten por televisión. No me hubiera pensado nunca que generaran tanta expectación y que movieran tanto dinero. El Libertad Cockpit de Manila era un bullicio, excepto la enfermería (la última foto), dónde había un silencio sepulcral. Eso si, entre el público ninguna mujer. Y ningún extranjero. Bien, casi.





3 comentarios:
Que mundo más loco...
La 2da. edición de mi libro: "De los gallos de pelea y de otros temas" acaba de salir y está a la venta en amazon.com.
Dicha obra abarca todo lo
relacionado a este deporte en Cuba.
DEsearía anunciarlo en añgún periódico o reviste especializada.
Mi e-mail: bibevazquez@aol.com
En Puerto Rico se practica esta actividad que en mi opinion es maltrato de animales. Lo hay legal e ilegal.
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