Ayer dormí en un hotelito sin encanto de Kâmpóng Cham. Y cuando abrí el armario de la habitación... ¡me encontré que estaba lleno de fajotes de billetes de dólares! Eran todos falsos pero parecen muuuuy reales, no? Para evitar problemas los dejé dónde los había encontrado y me he ido... sin comentar nada a nadie.

Por cierto, creo que el mejor lugar para dormir se encuentra a unos quilómetros de la ciudad: en casa de un norteamericano, Dong, una camboyana, Kheang, y sus dos hijos. Hay que reservar con antelación porque sólo aceptan 5 personas cada día. No es barato comparado con otros hoteles de Camboya (sólo 18 dólares por dos noches y todo incluido) pero se come fantástico y, si sabéis inglés, aprenderéis muchísimo. Su nombre, Rana Homestay.


3 comentarios:
Ey, yo pienso... hubiera sido tambien una aventura visitar la poli camboyana... :)))
Hola!!
acabo de descubrir este blog y me ha hecho gracia lo de los billetes. Esos billetes son para hacer ofrendas a los espíritus, es algo totalmente normal en Camboya así que no se trata de ningún fraude. Los billetes los queman y por eso son falsos.
Un abrazo
Laura,
que bueno! Hacía mucho tiempo que tenía la intringulis de conocer motivo! Gracias para dar la respuesta!!!! Abrazos!!!
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