Hoy nos hemos vuelto a ver con Primrose. Al darnos cuenta que el sol se empezaba a esconder me ha hecho marchar de su casa. Desgraciadamente, Harare, como tantas otras ciudades, no es segura por la noche. Yo he hecho esta fotografía y he corrido a coger una furgoneta colectiva, una de las pocas maneras que hay de desplazarse. Hasta la gasolina es difícil de encontrar...
No sé cuántas veces me he emocionado hoy.
No sé cuántas veces me he emocionado hoy.


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada